Crónica (tardía) de una gala inesperada


Rondarían las diez de la noche cuando servidora recorría la calle Sagasta el viernes pasado, camino de la gaditana plaza de San Antonio. Iba tarde, pero no me importaba. Pisaba Cádiz, y no me lo creía. Era una niña con zapatos nuevos.

Menos de doce horas antes aún no tenía claro si iría, por una razón muy simple: la gente a mi alrededor se hacía la sueca en cuanto soltaba alguna propuesta relacionada con el carnaval. Ya me olía, porque conozco a los que me rodean, que una respuesta afirmativa era poco probable. ¡Pero con un “no” hubiese bastado!. La cosa es que el viernes  2 de julio no había uno, sino tres eventos a los que asistir en Cádiz (La semana cultural carnavalesca de la Salle Viña, la gala ‘Esto e Asin’ y Los Santos en el Pay-Pay), que todo pintaba estupendo y que, visto lo visto, me iba a quedar en Sanlúcar.

Así que decidí quedar de pesada y preguntar por última vez antes del almuerzo a mis progenitores. La respuesta paterna, un “¿Y tú para qué quieres ir a Cádiz?” lleno de asombro, me hizo plantearme que quizás era yo la que no se explicaba bien. El “ya veremos” tras la explicación hizo que empezase a mentalizarme de lo a gustito que se estaba en casa y lo divertido que es… todo.

Pero no me quedé en casa chocándome con los apuntes. Esa noche no. Esa noche íbamos tarde hacia San Antonio, con un bocadillo (que cayó a mitad de camino) en el bolso, la cámara con el tele preparado y las pilas cargadas (el kit de reportera dicharachera) y una sonrisa de oreja a oreja. Que ver agrupaciones por Internet desde Inglaterra no es lo mismo, y la espinita de febrero se te queda ahí clavá. Que sí, que tampoco es lo mismo verlos en julio. Pero ya se sabe, buenas son tortas…

Llegamos tarde y nos fuimos antes. Lo que disfruté para mí se queda. Esto es una muestra de lo que vi y pude captar… Las fotos son mías, los vídeos no (fuente bajo el vídeo), pero ya sabéis, la potencia de un directo no tiene nada que ver con lo que pueda poner por aquí, así que cuando podáis pasaros…

El final de los cuplés  y el popurrit del coro de Julio Pardo, ‘El batallón de la libertad’, nos acompañaron en la entrada a San Antonio, mientras buscábamos un sitio donde acoplarnos y desde el que hacer fotos decentes…

Os dejo un tango del mismo día (que no escuché porque seguramente estaba por Sagasta comiéndome el bocata…) que han colgado en Youtube. Con esta agrupación, pude comprobar una vez más que a mí los coros sólo me gustan en directo. Si la grandeza de una comparsa o de una chirigota mengua a través de la tele, lo de los coros ya es bestial…

via: elpaterpatris

Juan Manzorro, un locutor de radio que seguro ha llenado las horas de carnavales de más de uno, dio paso, tras el coro, al ‘G-15’, la comparsa de los hermanos Márquez Mateos, los ‘Carapapas’, que nos ahorraron los cuplés porque según ellos, quedan un poco desfasados tras el concurso… pero para compensar, regalaron pasodobles como éste:

via: elmangla

o la presentación de Momo:

via Guashilandia

Y llegó el Selu con su chirigota sin enterarse muy bien qué hacían allí montaos en un escenario

Podría decir que no se ganaron al público y que se vació la plaza. Pero sería mentir vilmente y de forma descarada, porque nadie me creería. Además, aunque andaban un poco despistaos, nos pusieron sobre aviso, porque se acerca una catástrofe…

via: carnavalsur

Cuando se cambiaron el disfraz y se transformaron en expertos sobre el escenario, el público también demostró ser experto en ‘enteradismo’, coreando estribillos de cuplés y el popurrí del año anterior.

Aquí tuvimos que hacer una pausa forzosa, porque estar ahí a pie quieto tanto rato cansa. Pero pudimos ver cómo un escuadrón de mosquitos aterrizaba sobre el escenario desde  una heladería. Y nos dio tiempo a volver para escuchar el popu y otras cosillas que nos tenían preparadas…

via: elpaterpatris

La comparsa portuense ‘Medio Siglo’ cantó con Pedro a la cabeza, que estuvo presentando cada copla y se “quejó” de que los componentes de la comparsa querían quitarse parte del disfraz debido al calor de los focos, comentando que con cada canción iban a quitarse una pieza… Acabaron cantando el último pasodoble bajo el escenario, junto al público:

via: Guashilandia

Y desde La Caleta llegaron unos Caballeros de verde armadura dispuestos a defender a Cádiz, como dicen en su estribillo.

Tuve que irme antes de que terminaran (¡que conste que no quería!) porque teníamos que volver y todo, y me quedé con las ganas de ver si cantaban la presentación de Caleta para llamar a mi sosia y ponerle los dientes largos, que yo sé que le gustan mucho, pero con este pasodoble abandoné San Antonio hasta dentro de, espero, poco tiempo

via: Carnavalsur

Y esto es todo lo que pude ver. No vi a todos los que cantaron pero cantaron todos los que vi. Total, que me quedé sin ver a ‘Los Santos’, pero descubrí que tengo a un santo en casa dispuesto a darse una paliza para acompañar a su hija, y que odio los micrófonos y/o el autoenfoque de la cámara. Con dos horas de sueño y una sonrisa en la cara, me subí el sábado en el autobús para bajarme en Córdoba… ¡Buen sitio para pasar el verano!

P.D. Dejo por aquí una fotito del bautizo cervecero a Don Emilio Aragón Prián, socio número 10 de ASIN-E al que se dedicaba el festival… y si queréis ver más fotos… en el facebook de NiuyorKai hay algunas más… (y las que me quedan por subir =__=)

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s